
La principal característica del jazz es la improvisación, es decir, que no siempre se respeta totalmente la partitura। Por tanto, da más importancia al intérprete que al compositor. Normalmente, el jazz es interpretado por solistas, o por grupos reducidos de músicos (tríos, cuartetos, quintetos,…), con una parte rítmica (batería, contrabajo o bajo eléctrico), y otra melódica (piano, guitarra, trompeta, saxofón).
